Sufrimiento: ¿qué ocurre en nuestro cerebro cuando lo sentimos?

La vida es un aprendizaje continuo. Debemos aprender de nuestros errores para crecer como personas.

Como suele decirse, las raíces de los árboles crecen más durante las tormentas. Es decir, de algún modo, en ocasiones nos hacen falta ciertas dosis de sufrimiento para aprender y crecer como personas que han obtenido algún tipo de sabiduría de sus errores o fracasos. Conozcamos hoy un poco más sobre esta dimensión.

1. El sufrimiento, escultor de nuestro cerebro

Seguramente todos nosotros ya lo intuíamos. Pero experimentar a lo largo de nuestra vida un sufrimiento continuado, somete a nuestro cerebro a profundos cambios que afectarán, inevitablemente, a nuestra personalidad.

Pensemos, por ejemplo, en los niños. En una criatura que haya experimentado abusos desde una edad muy temprana. No hay nada más destructivo que una infancia dolorosa con hechos como este. Los médicos y psiquiatras nos dicen que el sufrimiento, en estos casos, es similar al de un soldado en combate.