La ambición del corazón es pura

Debemos cultivar la ambición del corazón. Esa que lucha por que seamos mejores personas, sin competir con nadie sino con nosotros mismos. Solo así lograremos ser felices.

Todos sabemos lo que es la ambición. Sin embargo, es necesario aprender a diferenciar entre la que se encuentra en nuestra mente y la que está en nuestro corazón.

Hay un tipo de codicia que nos amarga, en la que dejamos que nuestra felicidad dependa de los bienes materiales, las posesiones y las riquezas que poseamos.

Esta pretensión no nos interesa, pues no nos aporta nada bueno. La verdadera ambición, la más pura, tiene que nacer del corazón.

¿Dónde está tu ambición, en tu mente o en tu corazón?

¿Eres ambicioso de mente o de corazón? Para reflexionar sobre esta pregunta nos apoyaremos en uno de los diálogos del libro El caballero de la armadura oxidada de Robert Fisher, en el que el mago Merlín y el caballero protagonista hablan de lo siguiente: